Acampando en el cerro de Quininí

¿Quiénes cuando niños no nos embarcamos en la aventura de dormir en una carpa toda la noche? arriesgándonos  a que no quedara perfecta y enfrentándonos, de esta forma, a una noche lluviosa.

En mi caso extrañaba esas épocas, que aunque fueron muy escasas y en realidad fue con la ayuda de mi papá, tíos o primos mayores, estaba totalmente convencida de asumir el reto de llegar a un lugar después de una larga caminata y junto con mi pareja armar una carpa sin ninguna ayuda, solo contábamos con la guía de mi cuñado.

Llegamos al inicio del recorrido tarde y con bastante equipaje, lo que no sabíamos es que debíamos caminar, subir, caminar, subir y así continuamente por lo que estábamos más cargados de lo adecuado.

Después de un arduo caminar en donde tuvimos que agilizar nuestro paso porque ya estaba por caer la noche, al fin estábamos llegando al lugar esperado, era magnífico, pues podíamos divisar como finalizaba la  tarde.

No pudimos acampar en el bosque de Robles que siempre ha sido destinado para esta actividad debido a que muchas personas se dedicaban a hacer fogatas lo que ha ocasionado daños en el medio ambiente por lo que decidimos pasar la noche en la piedra del Gritadero…

¿Qué es la piedra del Gritadero? un lugar en donde los Panches o también llamados Tolimas, que fueron un pueblo amerindio, decidían quitarse la vida debido a que no querían someterse al control de los españoles en la época de la conquista, se dice que en ese lugar asustan en las noches, en realidad a nosotros no nos espantaron, pero si nos apuramos en armar nuestras carpas después de muchos intentos en donde se desarmaba y se apresuraba la caída de la noche.

Foto tomada de http://co.worldmapz.com/photo/20684_en.htm

Cerca de ese lugar se encuentra la piedra del parto en donde los guerreros Panches tenían a sus hijos, acostumbraban a registrar estos acontecimientos a través de petroglifos;

Después de pasar una noche lluviosa en donde mis compañeros de viaje terminaron empapados, emprendimos nuestro viaje para desayunar en un lugar VIP, con la mejor vista de todas:

A pesar del frío de las 6:00 am a una altura de aproximadamente 2130 msnm, esta experiencia vale la pena vivirla.

Antes de iniciar nuestro viaje de regreso, decidimos visitar el bosque de Robles, que fue el lugar en donde no pudimos acampar la noche anterior, es impresionante poder apreciar todo ese follaje, colores verdes en el cielo y tonos terracota en el suelo, hojas por doquier, además de robles se pueden ver carboneros, quiches y helechos.

Es muy importante resaltar la labor de los guardabosques ya que se han encargado de cuidar ese espacio y llevar un control de quienes ingresen, han asignado canecas para la basura y han fomentado a la seguridad de la zona.

Como dato importante para quienes decidan emprender esta aventura, se debe contar con suficiente hidratación y alimentación rica en calorías debido a que solo hay tres tiendas dentro del viaje; una en el inicio, otra en la mitad, que cierra temprano, y otra al final en donde se debe subir una trocha para llegar, contar con un tiempo de 2 a 3 horas para hacer el recorrido, andar ligero de equipaje y con dinero suficiente para coger un bus que pase por la vía de Tibacuy y para pagar la entrada al parque ($10.000 en el año 2016)

Todo ese esfuerzo, incomodidad y afán para llegar a tiempo que sufrimos valió la pena, esta es una experiencia para hacerla por lo menos una vez en la vida, pues estar rodeado de la historia de nuestros ancestros en medio de tan bella naturaleza es algo único.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s